Hay ciertos lugares en el mundo que por mucho que pienses que existen o que sepas de su existencia parecen lejanos, bien por que lo estén realmente o no. Sencillamente escribo ésto ya que he estado reflexionando sobre el tema que voy a tratar.
Todos sabemos que las Catarátas del Niágara existen, hemos oido hablar de ellas en Geografía en la escuela, quizás en la TV y en la Radio pero estoy casi seguro de que muchos de los que sabemos de su existencia no tenemos una imagen clara de cómo, dónde y qué son. También te puede pasar que sepas la existencia de las Catarátas del Iguazú pero realmente no sepas cómo son si donde están situadas. Es algo bastante curioso y enigmático ya que sabes que existen pero no tienes una imagen clara de cómo es realmente.
Ésta reminescencia me ha surgido después de ir a las Catarátas del Niágara y saber que iba a ir cuando estaba en Canadá. Yo sabía que existían por todo lo dicho en el párrafo anterior pero increiblemente ¡no sabía cómo eran! Cuando fui lo primero que dije fue un: “Ah, es ésto.”
Y así puede pasar con muchas cosas y creo que es un craso error saber que algo existe pero no saber con precisión qué es, cómo y dónde se encuentra. Es por tanto un falso conocimiento y creo que si eres capaz de eliminar ese falso conocimiento serás una persona completa, ya que la otra mitad estaba ausente.

